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Septiembre
17. 2003

EL
G-22: EL PRIMER BLOQUE GLOBAL DEL SIGLO XXI
La negociación de una nueva ronda de la Organización
Mundial de Comercio (OMC), ha presentado la primera novedad estratégica
del siglo XXI: el nacimiento de un bloque de naciones emergentes
que han decidido unir su voz para competir o negociar con los países
que lideran el sistema capitalista global consolidado en la década
pasada.
Ese bloque ha sido bautizado como G-22, por
el número de
sus componentes originarios. India, China, Sudáfrica y Brasil
tomaron la iniciativa y convocaron a ser parte de ese entendimiento
a las naciones que representan los mercados emergentes más
importantes de la década de los noventa, destacadas por
el tamaño de sus economías y por los altos índices
crecimiento de sus respectivas poblaciones. Se trata de una recreación
actualizada de aquella idea de los ochenta que intentó crear
entre los países del Sur un grupo de naciones más
interesadas en las cuestiones comerciales que en las políticas
o ideológicas (como era el modelo del Movimiento de los
Países No Alineados).
El hecho evidente es que la idea de organizar
una trama transversal de naciones emergentes para enfrentar los
rigores de la globalización
ha revivido el modelo del vínculo Norte-Sur que quiso organizar
las relaciones globales en los últimos años de la
Guerra Fría.
La alianza ha crecido. Comenzó en Ginebra durante las últimas
etapas de preparación de la reunión ministerial de
Cancún. Nadie puede afirmar que la alianza pueda evolucionar
hacia acuerdos más duraderos, pero las diplomacias de China,
Brasil y la India ya han anunciado que quieren continuar concertando
diversas cuestiones globales con sus nuevos socios.
En rigor, la idea de buscar una coalición
de potencias
medianas emergentes con el objetivo final de crear un polo
alternativo para enfrentar el proceso globalizador, ya había
sido anunciado por los líderes de esas tres naciones,
siempre preocupadas por la hegemonía que expresan desde
hace años las posiciones del Grupo de los Siete países
más desarrollados.
Los países del G-22 admiten su heterogeneidad. Tienen entre
ellos algunas diferencias; sin embargo, el tema que los hace coincidir
y que los mantiene unidos en su lucha es la defensa de la agricultura,
la demanda de la eliminación de subsidios agrícolas
en países desarrollados.
Unidad y embates
Desde antes de que comenzara la conferencia
ministerial de la OMC en Cancún se preguntó a los ministros del G-22
cómo iban a mantener su unidad y a enfrentar los embates
de los países desarrollados, en caso de que éstos
intenten desintegrar la nueva alianza.
"Es más difícil unir que separar", comentó en
algún momento el ministro de Comercio de la India y en efecto,
según organizaciones no gubernamentales, ya hay desde Estados
Unidos presiones hacia los países más pequeños
para que abandonen el recién creado bloque. Se comentó que
países centroamericanos habían recibido una oferta
de parte de Estados Unidos para otorgarles ciertas ventajas en
el área de comercio internacional.
Las versiones fueron desmentidas en conferencia de prensa por
el canciller de Brasil, Celso Amorim.
En declaraciones a la BBC, Ivonne Juez, la
ministra de Comercio Exterior, Industrialización, Pesca y Competitividad de Ecuador,
respaldó el argumento. "Es un problema que tiene que
ver más con cómo negociar en grupo, no estamos en
contra de nadie, no es un problema Norte-Sur, es un problema específico
de cómo mejorar", señaló.
El desempeño de los miembros del G-22 podría marcar
el rumbo de las negociaciones de la reunión ministerial en
Cancún, y más allá de Cancún.
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