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Agosto
19. 2001

LA CRISIS COLOMBIANA SE GLOBALIZA
La detención
de tres expertos del Ejército Revolucionario Irlandés (IRA) en Bogotá
ha revelado a la opinión pública internacional una dimensión global
del conflicto colombiano que hasta ahora permanecía oculto para
el gran público. Los tres guerrilleros irlandeses tenían una especialidad:
la creación de nuevos mecanismos para producir matanzas masivas
en zonas urbanas con el uso de explosivos de diverso tipo. Fuentes
de las fuerzas armadas colombianas hicieron saber que ellos tienen
la certeza de que los hombres del IRA, a través de una colaboración
directa con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
estaban desarrollando un nuevo modelo de bomba urbana que podría
multiplicar hasta veinte veces el poder de los artefactos letales
conocidos hasta ahora. Dicen que se trata de un nuevo tipo de explosivo
plástico que manejado en determinadas condiciones podría producir
un daño directo equivalente a la explosión de un pequeño artefacto
nuclear, no por sus consecuencias radioactivas, sino por la capacidad
de destruir todo lo que encuentra en un radio de 10.000 metros.
La decisión de las FARC de recurrir a uno de los grupos insurgentes
que más ha desarrollado la capacidad de ejercer el terrorismo en
zonas urbanas habla de la determinación de llevar la violencia a
las ciudades más pobladas de su país tal y como lo anunciaron hace
apenas tres meses. De hecho, las FARC son el grupo guerrillero que
más dinero maneja en el mundo y los expertos considera que está
en condiciones de financiar cualquier tipo de experiencia que implique
aumentar su poder de combate. Los habituales voceros del IRA han
hecho saber en su país que los detenidos en Bogotá en realidad estaban
contratados para desarrollar un nuevo tipo de explosivo que deberían
contar con dos condiciones operativas: ser sencillo de armar para
los militantes urbanos de las FARC, y ser lo suficientemente letal
como para escalar la guerra civil urbana hasta un nivel hasta ahora
desconocido. El gobierno de Cuba se pronunció en contra de la detención
de los terroristas irlandeses y pidió su inmediata liberación afirmando
que se trata de ciudadanos de un país que no participa en el conflicto
colombiano que solamente estaban paseando y haciendo negocios en
el país caribeño. Fuentes de Inteligencia del gobierno de Estados
Unidos dejaron saber que algunos de sus equipos de campo habían
participado en la detención de los ingenieros irlandeses y que eso
se había logrado también con la cooperación de las autoridades británicas.
La detención de los hombres del IRA en Bogotá ocurre al mismo tiempo
que las fuerzas armadas legales de Colombia están desarrollando
una vasta ofensiva política y militar para ganar la iniciativa en
el conflicto que afecta a ese país. Los líderes militares consiguieron
durante la semana pasada que el presidente Andrés Pastrana pusiera
en marcha la ejecución de una ley que les permite a las fuerzas
armadas tomar funciones judiciales cuando las autoridades respectivas
están imposibilitadas de llegar al lugar donde se producen los procedimientos
y las eventuales detenciones. La norma es vital para sostener las
ofensivas militares contra las columnas guerrilleras porque generalmente
las fuerzas armadas legales solamente estaban en condiciones de
repeler ataques en la misma medida en que no podían avanzar sobre
las posiciones de los insurgentes por no tener cerca la presencia
de jueces y fiscales que legitimaran sus incursiones. La ley se
puso en marcha a pesar de los reclamos de las organizaciones defensoras
de los Derechos Humanos de Colombia y de Estados Unidos y demuestra
la voluntad del gobierno de Bogotá de permitir que las fuerzas armadas
legales generen nuevos escenarios que obliguen a las FARC a sentarse
a negociar seriamente la paz. Junto con eso las fuerzas armadas
legales comenzaron su primera ofensiva general en mucho tiempo contra
una columna de 3.000 efectivos de las FARC que salió a mediados
de la semana pasada de la zona desmilitarizada que controla y administra
ese cuerpo guerrillero. Esa ofensiva de las fuerzas legales dejó
hasta ahora un saldo de por lo menos 50 muertos entre los insurgentes.
Se presume que se trata de la primera vez que entran en combate
los batallones entrenados por los expertos en guerra selvática que
el gobierno de Estados Unidos puso a disposición del entrenamiento
de las fuerzas armadas legales. Como sea, la internacionalización
del conflicto colombiano parece que ha entrado en una nueva fase
que necesariamente define el involucramiento de nuevos actores en
algunos de los niveles de la contienda. El gobierno de Andrés Pastrana
parece decidido a aceptar este nuevo escalón de la crisis procurando
instar a las FARC a avanzar rápidamente en el proceso de paz. Los
comandantes guerrilleros han resuelto hace apenas dos meses que
debían llevar la guerra popular a las ciudades de modo tal de comenzar
a quitarle presión a sus columnas de guerrilleros rurales, sobre
todo porque preveían la entrada en combate de las tropas especialmente
entrenadas por los socios nortreamericanos. Cuando comience septiembre,
el Congreso de Estados Unidos comenzará a analizar una ampliación
de los fondos destinados al Plan Colombia. Todo demuestra que la
nueva situación estratégica que se está generando en Colombia obligará
al gobierno de Estados Unidos a asumir nuevos y más complejos compromisos
en la región .
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