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Julio 16. 2001

Dificil acercamiento entre India y Pakistane.

La reunión cumbre entre los líderes India y Pakistán --las dos potencias asiáticas con alta capacidad de daño nuclear y con la aparente decisión de usarla-- comenzó a correr el serio riesgo de fracasar, cuando ninguno de los potenciales socios pudo encontrar calles de acercamiento en el crítico tema del control de la zona de Kashmir.

Una virtual alianza entre India y Pakistán podría generar la aparición de un poder nuclear autónomo y sin ninguna sujeción a los acuerdos internacionales que buscan regular ese tipo de armamento letal. La aparición de ese poder sería un problema estratégico muy serio tanto para China, como para Japón y todas las naciones del sudeste asiático.

El acercamiento, sin embargo puede significar una importante tendencia estratégica en una zona del mundo donde parece estar instalándose un poderoso foco de inestabilidad global.

En el segundo día de la reunión cumbre de ambos líderes, los negociadores decidieron impulsar una ronda de conversaciones privadas y sin agenda previa con el objetivo de buscar remover los obstáculos que aún permanecen.

La cuestión de Kashmir desató en los pasados treinta años dos cruentas guerras entre ambos países y un lastimoso proceso de guerra de guerrillas que cuesta miles de muertos por año.

Actualmente Kashmir está bajo control formal de la India. Sin embargo existe allí un poderoso movimiento nacional de resistencia, liderado por guerrilleros urbanos y rurales de clara raíz islámica, hasta el punto de calificar a su lucha como "un capítulo glorioso de la Jihad" , la guerra sagrada de los musulmanes.

El general Musharraf es el jefe supremo de Pakistán desde mediados del año pasado cuando derrocó al presidente legalmente constituido, para establecer una dictadura militar que busca su legitimación en la proclamación de los principios más extremos del fundamentalismo islámico.

Las autoridades de la India insisten en que el gobierno de Pakistán apoya a los rebeldes y exige que cese ese apoyo antes de comenzar cualquier tipo de acercamiento.

La situación de Kasmir apareció sin que nadie la convocara en una reunión con el periodismo, cuando el general Musharraf reclamó de viva voz que se reconociera el derecho a la auto determinación de los rebeldes de Kashmir.

Tanto la India como Pakistán han desarrollado durante la década pasada poderes bélicos nucleares calificados por el Pentágono como "un grave foco de potencial desestabilización" frente al Océano Indico.

Durante el pasado año, la India y Pakistán estuvieron muy cerca de ir a la guerra cuando se produjeron distintos conflictos fronterizos, pero negociaciones de última hora evitaron el enfrentamiento.

Los guerrilleros musulmanes de Kashmir también se hicieron presentes a su manera en las negociaciones cuando a través de distintos ataques, dejaron un saldo de 30 muertos en 48 horas.

Más allá de las diferencias que se pusieron de manifiesto en las negociaciones que se intentan desde ayer en la Cumbre de Agra, el hecho evidente es que las diplomacias de ambas potencias asiáticas se están esforzando por encontrar puntos de acuerdo y de contacto en un contexto regional donde la presión de los Estados Unidos y de los miembros del ASEAN --el pacto militar que reúne a Washington a sus aliados en el Océano Indico-- se hace notar cada día con más rigor.

Los equipos de trabajo de ambos gobierno habían intercambiado cinco proyectos de declaración para "remover las dificultades que genera Kashmnir" en el camino para encontrar un entendimiento estratégico más integral entre India y Pakistán.

Ese esfuerzo resultó vano porque los líderes políticos y militares de ambos países no lograron ponerse de acuerdo en la propuesta de comenzar conversaciones más directas para superar directamente las diferencias existentes.

El acuerdo no fue posible, pero han quedado como antecedentes muy valiosos los acuerdos logrados en torno a la carrera nuclear y de armamentos, en términos de asegurar la paz en la región.

Esas medidas de confianza mutua no están consagradas aún en ningún tratado pero por lo menos ya han comenzado a delinearse y a establecerse en lo que se ha transformado en uno de los logros más importantes de este acercamiento.

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