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Mayo
29. 2001

El mercado de la cocaína colombiana se expande en Europa.
De acuerdo a
los informes que dio a conocer la semana pasada la Oficina Nacional
de Control de la Política Anti narcóticos de la Casa Blanca, la
cocaína producida por Colombia y por otros países de América del
Sur está ganando el mercado de Europa Occidental e incrementando
sus ganancias en ese espacio geográfico sobre todo desde mediados
de los noventa.
Esos informes indican entre otras cosas que en el último año llegaron
a Europa más de 220 toneladas de cocaína, mucho más del doble de
la cantidad de droga calculada por la misma fuente para 1996.
La principal razón que se menciona para este cambio de tendencia
es el aumento de los controles que ejercen los Estados Unidos y
sus aliados tanto en la Cuenca del Caribe como en los lugares donde
tradicionalmente se planta la coca y se produce la pasta base de
la cocaína.
Por su parte los Estados Unidos siguen recibiendo alrededor de 330
toneladas por año, la misma cantidad que comenzó a registrarse desde
mediados de los noventa, precisamente en el mismo lapso en que los
índices domésticos de consumo comenzaron a declinar de una manera
sostenida.
Klaus Nyholm, uno de los expertos de la Oficina Anti Narcóticos
de la Casa Blanca que tiene por tarea la situación del comercio
de drogas en Europa dijo ayer a The New York Times que "es cierto
que está entrando a Europa una porción de cocaína claramente mayor
a la que se registraba en ese escenario en años anteriores"·
Nyholm agregó que "los Estados Unidos eran el país del consumo por
excelencia, mientras que Europa era el mercado preferido para la
heroína y las drogas opiáceas que venían desde Asia. Ahora nosotros
estamos viendo que los mercados y sus tendencias están cambiando
rápidamente".
De acuerdo a los informes de Europol, la agencia policial de la
Unión Europa, el 35% de la droga secuestrada en ese continente es
cocaína colombiana que se busca hacer entrar en el territorio continental
a través de España y de los Países Bajos. Esos reportes indican
que las capturas de cocaína colombiana crecieron en un 37% en 1999
llegando a 43 toneladas. En el año 2000 las cifras fueron similares.
Sin embargo los oficiales de Europol y de las principales policías
del continente europeo no creen en las evaluaciones de la Casa Blanca.
De acuerdo a lo que han hecho saber a la prensa, la idea de que
la cocaína colombiana está aumentando su presencia en el Viejo Continente
sería solamente un "recurso político" para presionar sobre el Congreso
de los Estados Unidos para aumentar el dinero destinado al Plan
Colombia.
Martin Jelsma, un experto en políticas de lucha contra los narcóticos
de los Países Bajos aceptó esa reticencia ante reporteros de The
New York Times.
Jelsma dijo que "hay muy poca simpatía y muy poca comprensión en
Europa hacia la política mundial de lucha contra las drogas que
lleva adelante Estados Unidos"- El experto holandés, miembro del
Instituto Transnacional dedicado a analizar los fenómenos globales
ligados con los narcóticos, dijo que "de acuerdo a lo que he escuchado
en conversaciones privadas durante el último año, el rechazo de
los países de la Unión Europea a la habitual política anti narcóticos
del gobierno de los Estados Unidos y su enfoque en el Plan Colombia,
son cada vez es tan claro como creciente".
Básicamente, las críticas están orientadas al enfoque militar-estratégico
que, de acuerdo a ese punto de vista, la Casa Blanca le estaría
dando a la crisis colombiana.
De acuerdo al Plan Colombia aprobado por el Congreso de los Estados
Unidos durante el año pasado, el gobierno de ese país recibirá 1.300
millones de dólares en ayuda directa orientada sobre todo a la modernización
de las fuerzas militares y las fuerzas de seguridad.
La Unión Europea, en cambio han comprometido una ayuda para Colombia
de 293 millones de dólares para desarrollo social y para programas
de fortalecimiento de la sociedad civil.
De acuerdo a la opinión de los expertos de la Unión Europea la crisis
colombiana es ante todo una guerra civil que lleva 37 años, y en
la cual los Estados Unidos quieren involucrarse por motivos bien
distintos a los expresados en los principios de su política mundial
anti narcóticos.
Los informes de la Casa Blanca acerca de los nuevos flujos de droga
que están llegando a Europa Occidental revelan también de algún
modo hasta que punto Washington está buscando aliados más o menos
confiables en los temas estratégicos globales, entre las naciones
occidentales del otro lado del Atlántico.
Oficiales del gobierno de los Estados Unidos especializados en estos
temas han revelado en los últimos meses a sus colegas de América
latina que están "muy preocupados" por la falta de apoyo que encuentran
en Europa Occidental para tratar casos de tráfico de narcóticos
donde pudieran estar involucradas redes que, naciendo en América
del Sur, tienen en Europa Occidental su principal mercado.
"La droga colombiana se está transformando en un negocio floreciente
en Europa Occidental y creemos que va a crecer en el futuro. Nosotros
estamos tratando de persuadir a los europeos acerca del problema
y acerca de la necesidad de comiencen a preocuparse por el asunto",
dijo a The New York Times una fuente del Departamento de Estado,
de acuerdo a lo publico ayer por ese matutino.
De acuerdo a las estimaciones de los expertos en drogas del gobierno
de los Estados Unidos la cocaína que ha llegado a Europa en el último
año sería igual a 230 toneladas. El criterio usado es el de la "teoría
del 25%" que indica que ese es el porcentaje del total que queda
en el camino tanto porque se pierde, como porque se intersecta.
Dado que durante el año 2000 se interceptaron 55 toneladas, la conclusión
es matemáticamente obvia.
Los expertos europeos descreen de esas mediciones y afirman que
los porcentajes de consumidores con respecto a los segmentos etáreos
son similares a los que se registran en Estados Unidos.
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