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Mayo
19. 2001

Venezuela se aleja de la recesión
El aumento de
los precios internacionales del petróleo ha beneficiado a Venezuela
de una manera consistente, hasta el punto de transformar a ese país
en uno de los pocos de América Latina que no está en recesión y
que ha comenzado a crecer sostenidamente.
El dato no es insignificante, sobre todo si se considera que la
oposición política al Presidente Chávez se basó en el pasado reciente
en anunciar el fracaso económico de la experiencia de la llamada
"revolución bolivariana", sobre todo por la supuesta incapacidad
del jefe de estado venezolano para llevar a la economía del país
a una inserción razonable en la economía globalizada.
La renta petrolera ha sido durante todo el Siglo 20 la principal
fuente de ingresos de la nación y el sustento principal del estado
de bienestar que los políticos del país crearon desde fines de los
cincuenta.
Chávez, quien insiste en sus mensajes semanales en la posibilidad
de asumir poderes extraordinarios --de acuerdo a lo previsto en
la Constitución Nacional votada al principio de su mandato-- para
combatir la pobreza, la inseguridad y la marginalidad, parece dispuesto
a usar todos los excedentes que produzca el petróleo en esta racha
alcista para generar los recursos suficientes como para que el estado
nacional vuelva a ocupar el centro de la actividad económica de
Venezuela.
Esa es la principal crítica de los empresarios y los tradicionales
dueños del poder económico de ese país, que perciben con claridad
la decisión de Chávez de usar el poder económico del petróleo para
aumentar su propio poder político.
Dicen los economistas que siguen la realidad de Venezuela que por
ahora no llega masivamente a la sociedad el beneficio de la nueva
situación petrolera internacional.
Ellos suelen insistir en que la bonanza económica que comienza a
beneficiar a Venezuela podría terminar si se acentúa la recesión
económica de los Estados Unidos, sobre todo porque el país de la
"revolución bolivariana" es el principal comprador del petróleo
crudo de Venezuela.
Sin embargo los niveles de consumo en las principales ciudades de
Venezuela están creciendo sobre todo en aquellos segmentos de la
población con más posibilidades de reaccionar rápidamente cuando
comienzan los períodos de recuperación económica.
El caso más destacado es el de la venta de automotores. De acuerdo
a los datos aportados por la Cámara Automotriz del país, la venta
de vehículos creció en marzo un 48,8% con respecto al mismo del
año anterior. Las ventas acumuladas en el primer trimestre de 2001,
crecieron en un 39,4% con respecto al mismo lapso del año anterior.
En cambio, el nuevo impulso del crédito que se verifica aún no se
ha extendido a otros sectores del consumo. La cartera de préstamos
del sistema financiero se ha mantenido prácticamente estable en
el último año, y las tasas de interés mostraron una leve tendencia
a la baja, pese a que la inflación del 2000 fue de casi el 13 %.
El gobierno de Chávez está intentando usar su considerable poder
de persuasión y de coacción para instar a las empresas privadas
a tomar personal para bajar drásticamente los altos índices de desocupación
del país. Para lograr una respuesta positiva a ese requerimiento,
las autoridades del gobierno recurren tanto a la presión directa
sobre los dueños de las compañías como a los incentivos legales
y comerciales de todo tipo.
Las autoridades económicas de Venezuela aseguran que los índices
de pobreza y de marginalidad social del país están bajando, pero
la verdad es que no se conocen aún datos confiables que permitan
suponer que el país ante un cambio de tendencia con respecto a la
historia pasada inmediata del país.
El hecho es que el Movimiento Quinta República (MVR), el agrupamiento
político creado por Chávez en su carrera hacia el poder, quedó solo
en el gobierno luego que los grupos organizados de izquierda decidieron
pasar a la oposición. Ese deslizamiento en el ordenamiento político
del país ha llevado a los partidarios del Presidente Chávez a aumentar
sus programas de reclutamiento en los sectores más desposeídos de
la sociedad.
El principal de esos programas consiste precisamente en dar empleo
a los jefes y jefas de familia que tienen ocupación sobre todo en
las zonas urbanas donde los problemas de seguridad son más graves
y frecuentes.
Los mecanismos para dar empleo están comenzando a ser subvencionados
por los ingresos provenientes de la renta petrolera, de acuerdo
a las últimas precisiones dadas a conocer en Caracas en el marco
de una serie de anuncios para intentar poner solución a los crecientes
problemas de delincuencia violenta que se registran en el país.
El problema central para el Presidente Chávez consiste precisamente
en demostrar que el fin de la recesión puede beneficiar también
a los desposeídos. El desafío no es menor, sobre todo si se tiene
en cuenta que, desde fines de los ochenta cuando una rebelión popular
estuvo a punto de destruir Caracas, la brecha entre los que más
tienen y los que menos tienen no dejó de crecer.
En todo caso, la "revolución bolivariana" está comenzando a generar
el excedente económico necesario para poner a prueba su eficiencia
en el duro escenario del reparto más equitativo del ingreso y de
los resultados del crecimiento económico.
Contra lo que muchos suponían el gobierno de Hugo Chávez, seguramente
podrá mostrar a fin de 2001 que su país es uno de los exitosos de
la región a pesar de no haber aplicado recetas ortodoxas en ninguno
de los campos de la administración.
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